Un día antes de tomar la carretera en dirección Cataluña, Rubén de la Barrera compareció ante los medios para repasar la actualidad del equipo. Empezó hablando sobre las bajas y el estado de los los lesionados. “Son baja Manu Fuster, Eric, Yaimil y también David Del Pozo. Tuvo en el entrenamiento de ayer un percance. Parecía peor, pero parece que no es tan grave. Pero lo mantendrá alejado del equipo algún partido. Manu, en principio, podrá empezar a trabajar con el grupo la semana que viene, de manera progresiva”.
Unas ausencias que no trastocan al grupo. “Miraremos para abajo. Chicos que puedan entrar en convocatoria, que puedan ayudar. Tanto desde el inicio como el banquillo. En ese aspecto no estoy preocupado. Confío totalmente en los que están”. “Obviamente me gustaría poder disponer de todo el mundo, pero llevamos unas semanas contando con ausencias y el equipo está ahí, todo el mundo está llamando a la puerta y queriendo participar “, añadió.
Ya metido de lleno en el choque de esta semana, el preparador gallego habló sin tapujos sobre la peculiaridad del Nou Estadi de Cornellá. “Siempre se tiene en cuenta lo diferente de este partido en concreto. La superficie y lo que implica ir a Cornellà. Hoy y mañana entrenamos en césped artificial para ganar sensaciones y sentir que es otra superficie. Lo que se trata es de ir ya adaptados a las circunstancias. Sabemos lo que hay, a dónde vamos y lo que tenemos que hacer para que eso influya”.
Una situación que obligará a los suyos a estar aún más concentrados si cabe. “Hay que estar atentos en todo momento. Si ya normalmente pueden ocurrir cosas de la nada, en este tipo de campos aún más. Eso te obliga a un control importante del juego, minimizar los errores, las jugadas a balón parado en contra. Estamos preparados, tenemos claro lo que tenemos que hacer y hay que ir allí y afrontarlo con la importancia y responsabilidad que conlleva”.
“Es verdad que las cosas pueden ocurrir más rápidamente. Por los botes, las trayectorias, las dimensiones del campo, que es de un 100x60, relativamente pequeña en relación con el Carlos Belmonte. Pero es un partido de Liga, de competición y en el que tenemos que estar bien para ganarlo. Se van a dar situaciones de saque de banda, de balón parado de manera más frecuente que en otro tipo de campo y tenemos que convertirlo en algo favorable”, enfatizó.
Pero De la Barrera sabe que la UE Cornellà es muy peligrosa por su juego, no por la superficie de su césped. “Jugamos ante un gran equipo que no solo es competitivo por las condiciones del campo. Estamos hablando de un equipo que dispone de buenos jugadores y que tienen las ideas claras. Eso nos obliga a ofrecer nuestra mejor versión y encima con la peculiaridad de tener que estar aún más atentos debido a las circunstancias”.
“Eso habla de los competitivos que son, ya no solamente en casa, donde se hacen fuertes, pero fuera de casa también. A domicilio cuesta sumar, pero vamos ilusionados y con ganas de sumar tres puntos que hagan mejores los logrados en Sevilla y a su vez nos preparen para los dos siguientes en casa”, dijo sobre el buen hacer del cuadro catalán en los últimos años.
“Queremos sumar, a través de nuestro rendimiento, la mayor cantidad de puntos posibles hasta el parón de navidad”, constató con ambición.

