El Albacete perdió de forma estrepitosa en una durísima tarde en Pucela que empezó mal y acabó peor. Una derrota estruendosa que fue sellada en una primera parte que quedará marcada en los tablones donde se alojan nuestros malos recuerdos.
No se había llegado al cuarto de hora de encuentro cuando el Alba sufrió el primer revés en forma de sustitución forzada por molestias. Fran Gámez tuvo que salir y en la siguiente jugada marcó el Real Valladolid. Y empezó el carrusel de goles en contra que dejó vaciado al Alba.
Con el paso de los minutos, el conjunto blanquivioleta se iba sintiendo cada vez más fuerte y el Alba cada momento más bajo. En 15 minutos, el equipo local anotó tres goles más para finiquitar el encuentro en su primera parte. Arnu, Torres y Latasa abrieron brecha para guardar ahí los tres puntos. El Alba también lo intentó y rozó el gol, con disparo al larguero incluido, pero no hubo forma.
En la segunda parte, casi testimonial, el partido varió con un Alba mejor plantado y que buscó con ganas la meta rival, pero fue el Real Valladolid el que golpeó nuevamente para cerrar un resultado tan duro que solo queda mirar hacia delante, hacia el sábado en Gijón.

