El Albacete Balompié vivió un amargo ‘dejá vú’ en su regreso a casa cayendo derrotado con, exactamente, el mismo guion que en su anterior duelo en el Carlos Belmonte. Punto por punto. Una dura tarde que tuvo el dolor extra de empezar con alegría, que es cómo las penas más huella dejan.
Porque de nuevo, como ante el Córdoba CF, el Alba se adelantó muy pronto. En el minuto 3, Rober González, novedad en el once titular, controló con elegancia un centro desde la derecha para acto seguido batir por bajo al meta eibarrés. El equipo manchego se adelantó así y dio inicio a una primera parte notable cargada de ocasiones, llegadas, jugadas de calidad y unión con la grada.
Si se intenta desmenuzar la primera mitad del equipo, no acabas. Si intentas explicar cómo es posible que no se moviese más el marcador, no sabes cómo empezar. Soberón, Corpas, Agus Medina, Rober y más y más… intentaron doblar la ventaja pero no se produjo. Y llegó el intermedio, y después la amarga segunda mitad.
Y es que desde casi la misma reanudación, el conjunto eibarrés marcó el terreno. A los tres minutos, Mada empató en segunda instancia tras un rechace a su propio disparo. Igualdad en el marcador pero no en las dinámicas, totalmente contrarias, y que jugaron un papel clave en el desenlace.
La SD Eibar fue creciendo con el paso de los minutos y pasada la hora de encuentro, se puso por delante en una acción en la que las dinámicas hicieron acto de presencia. El cuadro vasco se plantó en el área y con un centro de Álvaro Rodríguez, que impactó con infortunio en Lluis, dio la vuelta completa al electrónico.
Le tocaba al Alba, una vez más, remar cuesta arriba en busca de sumar. Lo intentó de todas las maneras, desde todos los flancos, pero no fue posible. Sobre un gris manto de lluvia, el Belmonte vio cómo su equipo perdía, tercer tanto del Eibar mediante, de manera injusta e inexplicable.

