Ser del Albacete mola por innumerables motivos y uno de ellos es el hecho de que, sea cuando sea, en la situación que sea, si hay un partido con el escudo del murciélago y las tres torres, van a pasar cosas.
El Belmonte, unido a un aura especial este curso, dio la penúltima muestra de resiliencia, empuje y épica para llevar en volandas a un grupo de jóvenes que están creciendo a pasos agigantados a base de fuerza, talento y pasión.
Porque lo que pasó sobre el verde albaceteño se explica por el fútbol pero solo se entiende con la emoción. Un equipo que empezó a creer desde el mismo vestuario de Ciudad Real, pese al 2-0 en contra, y siguió cada día, con cada sesión, que era mejor que la anterior. El Belmonte aguardaba y si había que vivir algo mágico, era el mejor lugar, en el mejor momento.
En uno de esa noches de verano que empiezan de día y acaban con el cielo acompañando. Desde el inicio, el Atlético Albacete forzó la máquina en busca del gol. No hubo ni titubeos ni minutos en balde.
Con diez minutos en el reloj, el filial ya contaba con dos ocasiones de verdadero peligro. Velilla con la cabeza y Fran Gómez con el pie trataron de desequilibrar el marcador ante un Manchego rocoso y bien parapetado en su campo. El Atlético lo trató por todos los medios pero la gloria, para ser más dulce, debía esperar.
Y para darle épica, antes del frenesí de la remontada casi se adelantó el CD Manchego. Al poco de iniciarse la segunda parte, Flores ingresó en el área, salvó la salida de Mario y, cuando ya se mascaba el gol, apareció Velilla para salvar la eliminatoria.
El Atlético, espoleado, se remangó y volvió volcar la acción sobre el arco rival. Los minutos pasaban y las ocasiones se sumaban, aunque sin la guinda necesaria. En el minuto 66, Ricardo Fajardo movió el banquillo y dio paso a jugadores que acabarían siendo claves. Porque un minuto después, Morientes, recién ingresado, abrió el camino. Control, ajuste en el área y espectacular golpeo a media vuelta para recargar las aspiraciones. Ya en el minuto 82, Tomás cabeceó de forma Imperial, picando abajo para hacerlo imparable, un buen centro lateral de Fran Gómez. Eliminatoria igualada y con el factor campo a favor. La situación se prestaba a la cábala pero no para este grupo, que no quería ni prórrogas ni sustos.
El Atlético fue raudo en busca del tercero y lo encontró, muy merecidamente, en el descuento. Morientes, para completar una noche de ensueño, se inventó un golazo desde fuera del área para hacer feliz a un estadio, una ciudad y un equipo que lo celebró en familia sobre el césped del Belmonte, porque así debía ser. Porque no hay noches como las noches de verano. Y no hay días como los días de Belmonte.
FICHA DE PARTIDO
Atlético Albacete: 13, Mario Ramos - 2, Jota (Juanjo 66’ - Airam 93’) - 24, Velilla - 4, Vicente - 27, Dani - 8, Alonso - 20, Álvaro (Salas 66’) - 10, Capi - 23, Moreno (Morientes 66’) - 7, Fran Gómez (Jerez 84’) - 9, Tomás (Álvaro 71’)
CD Manchego: 33, Cheik - 2, Elvio - 5, Leo - 3, Caicedo - 17, Faye - 8. Duarte (Beltrán 80’) - 19, Bertuzzi (Cuadrado 73’) - 16, Checa - 7, José Ramón - 20, Paulinho (Peter 46’)- 9, Flores
Árbitro: Izquierdo García, Jesús
Goles: 1-0; Morientes (67’) - 2-0; Tomás (82’) - Morientes (93’)
Incidencias: Partido disputado en el Carlos Belmonte correspondiente a la vuelta de la final de ronda regional del Playoff de ascenso a 2º RFEF. 3100 espectadores

