El Carlos Belmonte no es Macondo y a este lugar, que nos hace tan felices, siempre hay que volver. Regresa el Albacete Balompié y eso significa mucho más que eso: está de vuelta el fútbol profesional a Albacete, a nuestra provincia, a cada rincón en el que un aficionado y aficionada dispone su agenda en torno al partido de su equipo.
Y hoy a todos ellos, a nosotros, a todos el albacetismo que siente y padece, le toca día grande. El primero de una larga temporada. Desde las 19h, el Albacete Balompié recibe en su feudo al filial de la Real Sociedad B.
Han pasado 89 días pero a la vez parece un mundo y mucho menos. Un mundo porque el Belmonte siempre apetece y el verano de pretemporada, partidos, sesiones y más sesiones se focalizan en días como hoy. Y menos porque el Belmonte reabre igual que cerró: jugando ante el segundo equipo realista.
En un duelo en el que ambos conjuntos buscan su primer triunfo que significaría los primeros puntos del curso. La Real Sociedad B cayo en el que fue el debut de la competición 26/27 en su casa vs CD Castellón (0-1) por lo que hoy llega con los mismos puntos que el Alba.
Porque el cuadro blanco se presenta ante los suyos tras el amargo partido en tierras insulares (2-1 vs UD Las Palmas) en el que perdió en la última jugada del duelo tras competir y merecer, sobradamente, puntuar en Gran Canaria.
Pero la plantilla ya ha refrescado pantalla y ahora está en otra: en ganar en casa, en aprovechar la chispeante conexión con la grada para enganchar el triunfo. El Alba vuelve ilusionado, capaz, con hambre y ganas por andar un nuevo trayecto por el mismos camino. "Me encanta lo que veo en el día a día”, declaró en la previa Alberto González, que también se muestra orgulloso de ese vínculo con la grada. “Su aportación es fundamental. Encontrar esas sinergias es importante. La ciudad tiene que unirse al proyecto” dijo.
Con todo esto, y todo por vivir, el Carlos Belmonte vuelve. Y Albacete vuelve con él.

