Tras poner fin a la vorágine de partidos, el Albacete vuelve a la carretera para enfrentarse a otro rival de gran entidad, la Sociedad Deportiva Eibar. Un equipo bien conocido por nuestro jugador Cristian Glauder, quien el año pasado defendiera la elástica armera. “Será un día muy feliz. No me hubiera gustado volver porque eso significaría que se habría logrado el ascenso, pero obviamente guardo muy buenos recuerdos. Será un partido especial”.
Partido al que el plantel de Rubén Albés llega en un muy buen momento. Después de una semana tan intensa culminada de manera espléndida tras la victoria frente al Real Oviedo, la plantilla tiene ganas de más. “La verdad es que el equipo está trabajando muy bien. Estamos compitiendo a gran nivel y estoy seguro de que sacaremos un resultado muy positivo”.
Pese a no estar contando con todos los minutos disponibles, el jugador andaluz es consciente del gran nivel que existe puesto por puesto en este equipo, motivo que le empuja a ser mejor jugador. “La temporada es muy larga. Ahora estoy empezando a tener mejores sensaciones con mi juego y lo importante es que todos rememos en la misma dirección y sumemos todo lo que podamos”.
Ipurúa, como su afición, es de primera. Y la sensación que se vive en el campo es consabida por nuestro gladiador. “Es un equipo que aprieta mucho en su campo. Salen muy fuerte, cuentan con muy buenos jugadores y tendremos que hacer un gran esfuerzo para poder sacar un resultado positivo”, alerta Cristian.
A este buen hacer como local del equipo eibarrés, se le junta las buenas sensaciones que transmite este equipo lejos del Carlos Belmonte. “Va a ser un partido muy emocionante. Tenemos la ilusión de ganar, de hacerlo bien y traernos los tres puntos de allí para darle una alegría a la afición”.
Los últimos minutos frente al Real Oviedo, como la semana, fueron muy intensos. Y todo el trabajo realizado se vio bien recompensado gracias al gol de Andy, cuya celebración dejó entrever uno de los motivos por los que este equipo ocupa, momentáneamente, puestos de promoción de ascenso. “El equipo mereció ganar ese partido. Sobre todo por los últimos partidos del equipo en casa donde nos merecimos ganar. Fue una alegría inmensa. Que marcase un jugador que venía jugando menos y que también merecía estar ahí, fue una alegría doble”.
Una alegría que no distrae al equipo del principal objetivo: mantener la categoría. “Va a estar todo muy igualado. Seguramente lleguemos a final de temporada estando cerca de todo. El dicho aquél de ‘partido a partido’ cobra sentido. No centrarnos mucho en la clasificación y tener solo en mente el siguiente partido”.
“Obviamente hemos hecho méritos para estar en la posición en la que estamos. El equipo está fenomenal y en mi opinión deberíamos tener más puntos de los que tenemos incluso. Tenemos una plantilla muy competitiva, joven y que juega muy bien al fútbol”, agregó.
Al igual que ocurriera en el último desplazamiento, el equipo volverá a no estar solo. Nunca lo ha estado. “La verdad que la afición del Albacete es increíble. Me ha sorprendido mucho desde que llegué. En los desplazamientos, en casa y la verdad es que son un apoyo incondicional. Juegan un papel muy importante también en el camino que llevamos”, concluía.

