El Albacete está un punto más cerca. Ese puede ser el resumen de un partido tosco y pesado a ratos en el que el cuadro de Alberto González jugó con la misma confianza y personalidad que acostumbra, tocando y asentándose en campo rival, pero le faltó concretar en última instancia.
El conjunto asturiano entró con fuerza en el partido, con ataques directos. El Albacete le supo frenar y con el paso del tiempo pudo mirar al arco rival. Tras varios acercamientos sin excesiva mordiente en ambas áreas, aunque con más posesión rojiblanca, al filo del descanso cambió el sino del partido.
Pacheco fue derribado en el área rival y, tras revisarse la acción en el VAR, se decretó penalti. Jefté lo lanzó y con ese 1-0 se cerro el primer acto.
La segunda mitad empezó con susto. En el minuto 54, tras una acción al límite en el área manchega, el Real Sporting obtuvo un libre indirecto en la misma que desbarató el muro albacetista puesto en la línea de gol.
El partidos proseguía y el Alba trataba de guardar su apreciada ventaja, pero en el minuto 75 sufrió un duro golpe en forma de pena máxima en contra que Dubasin convirtió en el empate.
El equipo blanco, hoy mostaza, trató de rehacerse aupado por más de doce mil almas pero el marcador no volvió a variar. Un punto para cada equipo y nuevos retos en el horizonte.

