Decía Nietzsche que el tiempo no es más que “una serie infinita de cíclicos períodos idénticos”, que es una frase con algún calado hasta para un filósofo de la altura del alemán.
El tiempo, a veces lento, a veces fugaz. Alguna vez liquido, otro demasiado sólido, se cuenta muchas veces por experiencias más que por horas y días. Quedan menos de 50 días para cambio de año, hace más de once meses que estamos en 2024 y según recordemos, algunas cosas han podido dar la sensación de haber ocurrido hace varias vidas atrás.
Es tanto lo que pasa en torno al albacetismo que el último Eldense - Albacete Balompie parece haberse jugado hace años, pero fue solo hace pocos meses, porque el tiempo es una ilusión y la ilusión mueve al albacetismo. De aquel duelo en el Pepico Amat a finales de abril ha pasado una temporada y muchísimas cosas, y más que van a ocurrir. Empezando por hoy: desde las 16:15h, el recinto de la provincia alicantina alberga un partido clave para ambas escuadras.
Porque sin la sensación de todo o nada que tuvo el choque del pasado mes de abril, hace ya una temporada y decenas de años en edad de aficionado, el de hoy tiene una importancia capital. El CD Eldense, con 12 puntos aunque un partido menos disputado, necesita sumar para salir de puestos de descenso y huir de afirmaciones peligrosas. Especialmente tras la derrota del pasado fin de semana en Granada (2-3) que provocó que el cuadro de Dani Ponz encadenase tres jornadas sin sumar.
El Alba, por su parte, viene de mejor dinámica, pero este partido le hace ponerse metafísico. Tres empates seguidos hacen que lo que pase que hoy haga que su racha se lea de una manera u otra, y bien distinta. En caso de vencer, serían cuatro partidos sin perder. En caso de caer o empatar, serían cuatro jornadas consecutivas sin ganar. Depende, de según cómo se mire todo depende. Esa afirmación no es de Friedrich Nietzsche pero también tiene un calado profundo.
Mejores sensaciones y más empaque en las piernas tras no hincar la rodilla ni en casa del líder ni ante los equipos asturianos, que ocupan la zona más alta de la tabla. El empate de la pasada semana ante el Real Oviedo (2-2) permitió alcanzar los 17 puntos y confirmar que este equipo compite siempre y así vuelve, meses después, al Pepico Amat. Y regresa en una posición en la que, según cómo se mire, todo depende. A la misma distancia de play off de ascenso que de los puestos de descenso. En zona media, pero con ganas de pisar el acelerador y azuzar a su afición una ilusión, como el tiempo mismo.
Y es que aunque haya transcurrido tanto tiempo de la última visita, o tan poco, según cómo se mire, hay una constante que se mantiene como la constante lógica de los estudios filosóficos: la afición, que no varía por mucho que cambie el contexto. De nuevo más de 600 albacetistas agotaron las entradas disponibles par el fondo del estadio eldense. Como en abril, como siempre.

