Llegó tarde pero llegó el otoño a Albacete. Superado el estupor por ver agua cayendo del cielo y tras traer de vuelta la ropa de manga larga, hoy toca remangarse para recuperar el fortín del Belmonte. A las 18:30h, con grandes prolegómenos en forma de fan zone al lado del estadio desde las 14h, el cuadro manchego recibe la visita del Real Sporting en uno de los duelos más llamativos de la 12º jornada liguera.
Un partido que servirá para cerrar la ronda de fútbol asturiano tras el viaje a Oviedo de la pasada semana. Entre medias de la entrega de los premios Princesa de Asturias, el Alba quiere cuajar un a actuación a la altura de las de Meryl Streep para coger velocidad en la tabla cual Eliud Kipchoge, aunque para eso ha de escribir despacio y con buena letra como Haruki Murakami.
Porque enfrente tendrá un equipo que ha tenido pocos borrones. Una derrota en los últimos ocho encuentros, 18 puntos sumados y un meritorio empate en la pasada jornada fruto de no desfallecer en los instantes finales (2-2 ante el Real Zaragoza)
El conjunto sportinguista tiene multitud de herramientas para poner en apuros a su rival, como aseveró Rubén Albés en la previa. “El Real Sporting es el equipo que más me gusta como ataca del campeonato. Tiene alternativas y está muy bien organizado”.
Ante eso y sus circunstancias ha de competir el Alba, que no perderá su esencia y seguirá siendo el Albacete de siempre, hoy más que nunca.
La derrota en el Carlos Tartiere dolió, cicatrizó y para acabar de cerrarla nada mejor que abrir de par en par el Carlos Belmonte, analgésico en tantas ocasiones en las que el equipo ha tenido alguna molestia. Más ahora en la que arrastra bajas, aunque con novedades positivas también: Jonathan Silva, que durante la semana no pudo entrenar con grupo y parecía descartado, hará un esfuerzo extra y formará parte de la convocatoria.
Y así, convocados, están todos los albacetistas para que el Belmonte vuelva a ser un factor clave en el devenir del choque.

