“El futuro está garantizado”. Ese es el titular que Víctor Varela, Vicepresidente y Consejero delegado del Club, ha dado tras la celebración de la Junta General ordinaria de Accionistas del Albacete Balompié. Una Junta que ha presentado unas cuentas correspondientes al ejercicio 20-21 que ofrecen unos números seriamente golpeados por los efectos de la pandemia originada por la Covid-19. Aun así, y a su vez, este ejercicio vuelve a evidenciar la solidez financiera de una entidad que pese a ello no acumula deuda y mantiene su estabilidad financiera. “La gente puede estar tranquila porque continuamos con esa línea de conseguir que el Alba sea viable económicamente hablando. El Club no se ha debilitado patrimonialmente”
En previsión del efecto que sobre las cuentas de la entidad iba a tener la Covid-19, el equipo formalizó a primeros de año una ampliación de capital por valor de 6,2 millones de euros, de los cuales 3,2 eran capitalización de deuda por parte de los propietarios de la entidad, la familia Kabchi. Una maniobra que permitía adquirir oxígeno financiero de cara a un futuro nada halagüeño en este sentido, como así ha sido.
Tal y como desveló Víctor Varela, Vicepresidente y Consejero delegado del Club, tras la Junta General ordinaria de Accionistas, el Albacete presentó en este ejercicio unos números en negativo, tal y como estaba previsto, de -2.6 millones de euros antes de impuestos. Una cifra sensiblemente inferior, incluso, a lo que podría preverse una vez que se determinó que la temporada 20-21 iba a ser 100% Covid. (La previsión presupuestaria de la campaña con un 50% de incidencia de Covid era de -1.831 millones de euros).
El hecho de que el Albacete Balompié fuese uno de los pocos clubes que decidiese no lanzar campaña de abonados hasta que no se desarticulasen unas restricciones que duraron toda la temporada, pese a que las previsiones auguraban que a primeros de este año sí iban a abrirse los estadios a los aficionados, supuso un revés cercano al millón de euros en el presupuesto. Una cifra a la que debe sumarse el hecho de haber devuelto la parte proporcional del abono no consumido en la campaña 19-20 a aquellos que así lo desearon.
La reducción en los ingresos de televisión derivados por la Pandemia; el incremento en el presupuesto de viajes, cuyos desplazamientos debían hacerse en unas condiciones determinadas por el protocolo sanitario; el aumento de los gastos corrientes por la aplicación de dicho protocolo Covid, o las sanciones derivadas de el incumplimiento del Carlos Belmonte ante las exigencias del Fútbol Profesional; se reflejaron en un aumento de las pérdidas que se trasluce en las cuentas de la 20-21.
Sobre el presupuesto, Víctor Varela reconoció que va a ser superior al de otros equipos de la categoría. “El Alba tiene que mantener una instalación como la ciudad deportiva, tiene un estadio como el Carlos Belmonte que tiene que mantener, eso supone que el presupuesto sea más elevado. Hay clubes con menos recursos y menos gastos. Pero si queremos mantener estructura profesional requerimos de una inversión que es deficitaria. Esta categoría es deficitaria para un Club como el Alba si queremos mantener unos estándares acordes a este club, a su historia y a esta ciudad”, admitió. Si bien, recalcó, el Alba está preparado para lo que ocurra. “Nosotros trabajamos en los dos escenarios: ascenso y no ascenso. Hemos desarrollado un proyecto a tres temporadas con dirección deportiva, entrenador y nos planteamos los ciclos deportivos como un trienio. Las circunstancias económicas cambian dependiendo de la categoría, pero estamos preparados para lo que pase. Queremos intentar que el Alba sea viable por sus propios recursos lo antes posible. Lo deportivo lo va a condicionar. De lo contrario habrá que buscar otras fórmulas. El futuro está garantizado y vamos a seguir en la línea de que el Alba sea viable económicamente”.
Consultado sobre la deuda del Club, Víctor Varela indicó: “La deuda se redujo con la ampliación de capital y esos 3 millones de euros que se cuantificaron en acciones para el propietario. La deuda se tiene con la propiedad, y es una deuda que no nos preocupa porque se planifica en función de los intereses de la entidad. Se ha cumplido con el concurso de acreedores y la deuda concursal en referencia a pagos ya se ha realizado y su cierre es un tema administrativo. La deuda con terceros que era más acuciante no es significante, es residual. Todos los acreedores no concursales también se llegaron a acuerdos y convenios de pago que se han cumplido escrupulosamente. La deuda con el propietario está en condiciones beneficiosas respecto al mercado y rondan los 6 millones de euros, cifra muy lejana los 16 millones que teníamos a nuestra llegada. Se puede afrontar el futuro con tranquilidad y optimismo”.
Un futuro ligado al tema deportivo. “Somos conscientes de que esto es un Club de fútbol y un descenso deportivo supone un revés en los planes de la entidad, pero trabajamos para tener un proyecto ilusionante. No hemos cambiado nuestra idea de lo que queremos que sea el Albacete Balompié, pero el lastre económico condiciona tus decisiones. Tras este primer ciclo en el que hemos reducido y controlado la deuda, eso nos va a permitir emplear los recursos de la entidad en crecer deportivamente y volver al fútbol profesional”, relató. “La diferencia en cuanto a ingresos entre estar en fútbol profesional y no estar en él es abismal. Esta categoría es nueva y es diferente respecto a la Segunda B de siempre. Con el paso del tiempo esta categoría va a ser mucho más atractiva económicamente. En diferencia de televisión hablamos de más de 5 ó 6 millones de euros”, recordó en cuanto a la importancia de conseguir el ascenso.
Más allá de los temas puramente económicos, Víctor Varela se refirió a #TenemosTrabajo, la campaña de abonados de navidad que ha puesto en marcha la entidad. “No nos marcamos un objetivo. Hay que dar la oportunidad a la gente de abonarse si así lo desea. ES una prestación de un servicio que como objetivo meramente económico o de incremento de número de abonados. Se ha conseguido el hito de superar una cifra que no se había logrado en la categoría de bronce con 7.000 abonados y ahora queremos que esas personas que apostaron por el Club disfruten de este año”. Curiosamente, el Alba tiene más abonados que afluencia de público a los estadios. “Hemos visto datos de otras temporadas y es habitual. A mí me genera sorpresa que el número de abonados sea mayor que la asistencia al estadio. Es un comportamiento habitual cuyos motivos desconozco. Queremos incentivar de alguna manera que la afluencia vaya subiendo”.
También fue consultado sobre su reunión con Emilio Sáez, Alcalde de Albacete. “Es una reunión que teníamos pendiente desde el cambio en la alcaldía. La sintonía es la de trabajar en conjunto y velar por lo que creemos es interesante para la ciudad y creemos que el crecimiento deportivo del Albacete Balompié es interesante para la ciudad. Y luego hay una serie de compromisos históricos del consistorio con el Albacete Balompié que queremos que se pongan de manifiesto y nos trasladó que así será. No solo hablamos de la iluminación, sino de temas de accesibilidad y mejoras para el Carlos Belmonte que en su momento se acordaron y no se llevaron a cabo y que el año pasado incrementaron nuestro volumen de pérdidas por incumplir los requisitos mínimos para participar en el fútbol profesional en algo más de 90.000 euros. Y hablamos del desarrollo urbanístico de la ciudad y cómo puede influir a la ciudad deportiva para que se mejore el acceso para que llegue, por ejemplo, el transporte público. Queremos una carretera digna y que muchas familias de Albacete puedan acudir a la ciudad deportiva. Es una carretera estrecha, sin aceras, sin pavimentar y es un riesgo que esté en esas condiciones. Venimos reclamando que se debe solucionar y el consistorio comparte esta preocupación y lo tiene previsto en los próximos planes”
Y acabó refiriéndose a un liderazgo sobre el que pasó de puntillas, “es satisfactorio, pero hora no es importante”, y reconoció que el equipo se reforzará en este mercado de invierno.

