El Alba sigue con ritmo. Convirtiéndolo en tónica en una categoría poco frecuente a la regularidad ni a las rachas constantes, sobre todo positivas. Quinta jornada consecutiva sumando tras una noche de muchas, y variadas, emociones entre dos equipos que trataron imponerse pero que vieron cómo los puntos se repartieron.
El Albacete empezó enérgico, presionando la salida de balón rival y rozando ocasiones de peligro, traducida en el minuto en una buena llegada de Jefté, peligroso en cada movimiento, picando la bolsa ante la salida rival. No fue gol pero se intuía que el cuadro local. Poco después un buen remate de San Bartolomé acabó en las redes pero no subió al marcador por una mano previa de Fran.
El cuadro local iba macerándoos, poco a poco, sin pausa pero sin prisa, el peligro definitivo. El CD Castellón, un conjunto con mordiente que habita en los puestos de Play off, también intento adelantarse en el marcador e imponerse en el guion.
Hasta los instantes finales de la misma, en la primera parte no se vio cambios, pero cómo cambio todo antes del descanso. En el minuto 41, Puertas puso un centro genial, perfecto, delicioso, al desmarque del activo Jefté, que cabeceó picándola de forma letal para abrir el marcador. Tercera jornada seguida marcando para el canario, en todas ellas para inaugural el casillero del Albacete.
Casi sin tiempo para celebrarlo, y a segundos del intermedio, el conjunto orellut igualó, también de cabeza, por medio de Brignani, que plantó el cuero en el interior del larguero albacetista.
Ya repuestos del frenesí, la segunda parte fue menos vibrante. El Albacete casi se adelantó de nuevo con una gran oportunidad de San Bartolomé que desbarató el cancerbero visitante.
Puertas, Obeng o Lazo probaron suerte y el Belmonte empujó hasta el final, pero los puntos fueron para ambos o para nadie. Ahora toca recargar y resetear, porque el martes se visita Anduva.

