La vida son instantes. El fútbol son instantes. Y el Alba es pura vida y auténtico fútbol. En las buenas y en las malas. En la salud y en la enfermedad. Y hoy fue una locura desde el primer instante. Y especialmente hasta el último. Porque más allá de los instantes inolvidables de hoy, esta noche se ha vivido historia: el alba superó de manera triunfal una tanda de penaltis por primera vez en sus más de ochenta años de existencia.
Pero para llegar ahí, se tuvo que sufrir, picar piedra y aguantar. Y soportar un frenesí de emociones. En el minuto 18, el Belmonte se levantó de felicidad. Lorenzo controló la bola en campo propio, puso un balón al espacio perfecto y de la misma manera lo acogió Jefté, que miró a la meta y cruzó un chut como el dorsal de su espalda: de 10.
Por delante en el marcador y el ánimo por las nubes. El Alba no solo aguantó las acometidas del rival europeo, sino que se mostró intenso, fuerte y seguro de sí mismo. El marcador se mantuvo así hasta el segundo acto y los más de doce mil albacetistas en las gradas coreaban y creían.
Y también animaron tras el giro dramático. En el minuto 74, Yoel igualó la contienda con un potente testarazo. Y en el 72, Borja Iglesias demostró su talento con un gran movimiento el área pequeña para poner al cuadro celtista por delante. Pero hoy nada alteraba a un equipo que estaba fuera de sí y muy dentro del partido.
Alberto movió el banquillo, el equipo se rehizo y la recompensa merecido llegó cuando mejor sienta: al final. En el minuto 93, Agus Medina la puso al área y ahí emergió, imperial, Vallejo para cabecear. De ahí, beso al escudo y a seguir culminando una noche con todos los ingredientes para convertirse en lo que acabó siendo.
Después vinieron treinta minutos de prórroga en las que las mejores ocasiones fueron locales. Un preámbulo de lo que ocurrió desde los hombre metros en la portería de gol sur. Tres penaltis anotó el Alba. Tres lanzamientos celtistas repelieron entre Raúl, el poste y la Virgen de los Llanos.
Seis instantes par el recuerdo de una noche inolvidable.

