Terminado el dulce camino copero, el Albacete vuelve a viajar para marcar su rumbo en LALIGA. La emocionante noche del pasado martes en casa, aunque no con el resultado esperado, no ha hecho otra cosa que cargar de razones a los albacetistas para redoblar energías de cara al tramo definitorio. Y toca demostrarlo esta tarde.
Desde las 16:15h juega en un campo con gran solera y mejor recuerdo: Riazor. Ahí tendrá lugar uno de los partidos más atractivos de la 25º jornada de LALIGA Hypermotion.
El conjunto coruñés lleva siendo puntero de la categoría desde el mismo inicio de la competición. Actualmente ocupa una de las plazas que dan acceso a disputar el Play Off de ascenso a la máxima categoría con 40 puntos, pero un triunfo hoy una de serie de resultados en otros partidos podrían colocarle en ascenso directo, por lo que el duelo también es clave para ellos, más si cabe tras el triunfo del pasado fin de semana en León (0-1)
Por lo que el Albacete Balompié deberá estar en alerta desde el pitido inicial. Cada jugada será clave y cada acción, vital. Y eso lo sabe un equipo que por algo llega hoy al partido en A Coruña con 10 de los últimos 12 puntos obtenidos, cuatro jornadas sin recibir gol en LALIGA y, por consiguiente, sin perder en competición liguera desde el prime choque del 2026, que ya suena a lejano.
Pero todos esos datos desaparecerán como lagrimas en la lluvia, que lleva azotando estos días tanto a la ciudad de Albacete como A Coruña, una vez el balón empiece a girar por el pasto deportivista.
El Albacete, que quiere ser fiel a sí mismo, tratará de seguir a lo suya, a la marcha, a la dinámica que le ha llevado a una inercia tan positiva que ya sea en el Belmonte o fuera de él, juega en conexión con los suyos.

