En un fin de semana en el que el fútbol echa la mirada atrás, en el que los recuerdos se tornan tangibles y palpables, el Albacete mira al frente manteniendo su esencia. Desde las 16:15h abre la jornada sabatina de la fecha 35 de LALIGA Hypermotion jugando en Butarque ante CD Leganés un partido muy especial: el retro.
Porque esta semana LALIGA vuelve atrás y el Albacete lo hará en un estadio que le trae buenos recuerdos de hechos recientes. En el recinto pepinero jugó su último choque a domicilio de la inolvidable Copa del Rey y ahí empezó a cimentar un fin de 2025 e inicio de año nuevo que ya está en nuestra retina para siempre.
Pero la historia de hoy es bien distinta. El duelo es importante para ambas escuadras, que quieren sumar para acercarse a la permanencia virtual. El CD Leganés es decimosexto con 39 puntos, cinco por encima de la zona indeseable de tabla, y por lo tanto se le antoja crucial ganar hoy. Más si cabe tras la racha de tres partidos sin vencer. Aunque en uno de sus últimos partidos como local mostró su gran eficacia (5-2 vs AD Ceuta el 21 de marzo)
Ahora, con dos puntos de los últimos nueve y la derrota en Almería del pasado fin de semana (2-1) quiere volver a vencer, especialmente ante su público, para arrancar un nuevo impulso en la tabla.
Pero el Albacete estará enfrente con la ilusión por bandera. La plantilla quiere recuperar la senda del triunfo tras el doloroso sacad santo en el que se perdió en casa ante Burgos CF (2-3)
Y por si fuese poco acicate, está el motivo que empuja y empuja: la afición. Es el partido más importante de la temporada y estamos convencidos de ello. Además, Leganés es el desplazamiento más cercano esta temporada. La gente ha tenido una respuesta inmediata y eso es un plus que lo hace especial”.
Cientos y cientos de albacetistas poblarán las gradas de Butarque para ayudar a su equipo a lograr un triunfo que sería definitorio aunque no definitivo. 44 puntos en el casillero y casi literalmente en mitad de tabla, una situación tranquila pero ni mucho menos relajante para el cuadro manchego, que tiene una tarde de las de toda la vida.

