El Albacete ha sufrido una dura derrota en su visita a Santander y Rubén Albés hace autocrítica. “He visto un Racing que ha sido mejor. El resultado ha sido justo. Nosotros no hemos estado al nivel que exigía el escenario, ni el rival, ni el partido, ni el momento de la temporada. Nos han planteado una primera parte en la que en la primera media hora han sido superiores. Llegábamos tarde a todas las acciones, no competimos como exigía el encuentro. Hemos tenido 15 minutos buenos y en la segunda parte hemos jugado con más corazón que futbol”.
El vestuario está dolido, porque es un equipo que siente tanto en la victoria como en la derrota. “Tratamos de buscar soluciones. Veíamos las alternativas, no hemos solucionado demasiado y toca pensar en el siguiente partido. El vestuario está dolido. La semana que viene tenemos otro partido, toca mejorar muchas cosas, sobre todo, la energía con la que hemos jugado”.
Al Alba le faltó esa chispa que lleva mostrando toda la temporada. “En el fútbol puedes ganar, perder o empatar. Contra Las Palmas nos sentimos orgullosos y hoy estoy decepcionado de mí mismo, de mi equipo y de lo que hemos mostrado. Las dinámicas son lo que son. Hemos tratado de cortar las negativas lo antes posible y alargar la positivas. Necesitamos un cambio, seguimos teniendo objetivos en juego y hay que pelearlo hasta el final. Hemos desperdiciado la ventaja. Tenemos que recuperar lo que somos. Va a ser complicado porque ahora parece que todo es negativo. Sin ese penalti la segunda parte hubiese estado más abierta. Ahora podemos lamentarnos, poner escusas o afrontar con la mentalidad que transmito a mis futbolistas. Mañana hay que levantarse, el futuro puede ser prometedor, depende de nosotros y hay que ir hacia adelante”, afirmó el míster.
El equipo no ha estado a la altura en el encuentro y así lo quiso reflejar Rubén. “Este partido ha sido peor que el de Miranda. Hoy el Racing ha sido mejor porque parecía que deseaba ganar más que nosotros. Eso nos entristece, pero queda levantarse y abstraerse de la clasificación. Estamos en una situación idónea, toca apretar, ver lo que hemos hecho hoy, mejorar y mostrar el equipo que hemos sido esta liga”.
Lo bueno del fútbol es que la semana que viene tienes otro reto y no te da tiempo para lamentaciones. “La gasolina nadie la puede medir. El otro día parecíamos aviones y hoy que íbamos en burro. En una semana no sé qué ha cambiado. Los objetivos no se consiguen con 11, 12 o 13 jugadores. Nos vamos a entregar desde ya al siguiente partido y saber por qué no hemos rendido al nivel que queríamos. Nos sabe mal por la gente y no estar a la altura del partido”, finalizó el técnico gallego.

