El entrenador del Albacete Balompié analizó la derrota en casa ante el Leganés. Un partido de dos mundos en el que el equipo presento dichas caras opuestas. “Una primera parte bastante buena y con situaciones de gol para habernos ido con algún gol más. Ellos han acertado y nos fuimos empate al descanso cuando teníamos que ir ganando. Y luego hemos mostrado la debilidad que venimos mostrando. El partido se tuerce y perdemos control y capacidad competitiva”.
El Albacete, este curso, muestra una peor cara de local que a domicilio. “Está pesando en casa esa falta de competitividad y mentalidad. No puedo entrar en la cabeza de los jugadores pero nos pesa jugar en casa y el equipo se cae y se cae y no hay quien lo pare. Notas que no hace las cosas con la convicción que hay que hacerlo para ganar”.
Con todo, Alberto solo piensa en seguir adelante y revertir la dinámica. “Tenemos que hacer nuestro trabajo y revertir la situación desde todos los frentes. Tenemos el mercado abierto e intentar dar un paso adelante. También es importante el trabajo mental”.
Y en encontrar la forma de crecer y mejorar. “La primera solución está en que tenemos un déficit a nivel de plantilla de algo concreto que nos está faltando. Tenemos que buscarlo. Nos falta mentalidad competitiva para mantener al equipo dentro cuando hay adversidades. El equipo se cae y no se sostiene. Tiene que haber dentro ese liderazgo y mentalidad para sostener al equipo cuando viene algún percance”.
“Casualidad o no, cuando ha estado un jugador el equipo ha sido más fuerte. Solo con uno. Hay piezas clave que te dan cierto equilibrio. Este equipo se ha sentido mucho más fuerte cuando Pepe ha estado. En ocho partidos que ha estado hemos recibido tres goles, siendo los más goleados del campeonato. Tocando la tecla exacta nos hace más fuertes a los demás”, profundizó.
Sabe que es un momento complicado pero también que se va a salir del mismo. “Es un día duro. A nadie le gusta perder y que el equipo se caiga y soy el responsable y me duele que se dé esta imagen. Pero entiendo que es parte del juego. Vamos a trabajar para mejorarlas. Soy un luchador nato. Y me ha costado mucho estar aquí”.
“A la afición solo decirle que vamos a intentar cambiar estas lagunas que tenemos desde el inicio de temporada y vamos a trabajar. Somos el equipo más goleado pero en tramos concretos de partidos. No hemos dado con la tecla y tenemos que dar con ella”, adjuntó.
Y espera que en el frenesí de emociones que es este deporte, pronto se vuelva a vivir lo más alegre. “El fútbol te da una hostia enorme un día y luego te da una alegría enorme, contra el Celta, que llegamos después de perder contra el Málaga. Tengo la convicción de que el equipo puede responder”.
“Lo que más me duele es la imagen. No representas bien a tu gente demostrando esa debilidad. Cuando el equipo no da un mínimo, la gente no se puede ir contenta. Hoy no se pueden ir contentos y hay que cambiarlo”, finalizo con pesar.

